Iglesia de Cristo

La 14 - San Miguel - El Salvador






¿Puede Una Persona Caer De La Gracia De Dios?


Caer de la gracia
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios” Efe. 2:8

La mayoría de las denominaciones dicen que cuando Dios decide conceder su gracia a nosotros, como humanos no tenemos opción en la materia. Una vez que una persona ha entrado dentro del favor de Dios (ha sido salvo), no hay condiciones para continuar recibiendo la gracia de Dios no importa lo que enseñe ni en como actué.

El Articulo 9 de la Disciplina Metodista dice: “Justificación por medio de la fe solamente es una doctrina muy sana y llena de consuelo.” Yo puedo ver el porqué la salvación por medio de la “fe solamente” es una idea llena de consuelo, ¿lo puede ver usted también? Si esto fuera verdad, usted no tendría que preocuparse por nada de lo que pudiera hacer en el futuro. De hecho, le daría a usted la opción de hacer cualquier cosa que usted quiera. Cosas tales como estafar, mentir, cometer inmoralidad sexual (y todo lo que esto implica) hasta asesinar se podría hacer sin el temor de alguna repercusión de parte de Dios.

Parece algo bastante extraño que gente crea esto, ya que tenemos tanta evidencia en la Biblia, de Dios siempre poniendo condiciones al hombre. En Génesis 2:16-17; Dios le dijo a Adán, “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás…” ¿Es este un mandamiento que Adán y Eva tenían que guardar, si o no? Porque no guardaron lo que Dios les mando y pecaron, Adán y Eva fueron sacados del jardín del Edén y el hombre fue separado de Dios.

Podemos ver condiciones puestas por Dios para la salvación del hombre por toda la Biblia. La mayoría de las veces la palabra “hacer” es la señal de algunas condiciones. En 2 Pedro 1:10, Pedro dice: “porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.” En este versículo, el nunca caer está condicionado por la palabra “haciendo”.

En Hechos 8:13 Simón obedeció el evangelio (el cual es también llamado el “evangelio de la gracia de Dios.” en Hechos 20:24). Aun así, después de entrar en un estado de salvación ante Dios, cayó en pecado: 1) condenado a perecer 2) teniendo un corazón no recto delante de Dios 3) necesitando arrepentirse 4) siendo culpable de maldad 5) envenenado en hiel de amargura 6) en prisión de maldad. Algunos intentaran decir que el realmente no estaba salvo desde un principio, pero las Escrituras no ayudan tal argumento. Aquí tenemos a un hombre que entro a la gracia de Dios y después volvió a seguir su propia voluntad y peco, rehusándose a permanecer dentro de las condiciones del Señor y así, caer de Su gracia. Sea esto, o aun y con todo lo que hemos mencionado en contra de el, el todavía va ir al cielo. Pero en Apocalipsis 21:27 leemos “No entrara en (cielo, jlc) ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira…” Esto significa que el pecado no puede entrar al cielo.

De la misma manera, leemos en Hebreos 6:4-6 “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo. Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio.” El escritor aquí está hablando a aquellos que necesitan ir más allá de los principios elementales de Cristo (Hebreos 5:12-14). No puede estar hablando de pecadores ajenos de Dios puesto que ellos necesitan obedecer los principios elementales, no ir más allá de ellos. El escritor está hablando a aquellos: 1) una vez iluminados 2) que han gustado del don celestial 3) han sido participes del Espíritu Santo 4) gustaron de la buena palabra de Dios. Ninguna de estas cosas puede aplicar al pecador ajeno de Dios porque él no ha probado ni participado de ninguna de estas cosas ni ha sido iluminado, ya que la Biblia siempre habla de su estado de “obscuridad”. Más bien este pasaje esta describiendo al hijo de Dios que aun no ha producido frutos, advirtiéndole de que puede caer.

Pedro escribió su segunda epístola a aquellos que ya habían obtenido la fe del mismo valor (igual de fuerte) que los apóstoles (2 Pedro 1:1). ¿Estaré equivocado en asumir que ellos estaban salvos?

Después de decir que ellos podían seguir el curso que los causaría nunca caer (2 Pedro 1:10), el les advierte que ellos pueden ser “arrastrados por el error de los inicuos…” (2 Pedro 3:17). Es claro que el permanecer en el favor (gracia) de Dios está condicionado a una continua obediencia a Él. Sea que estos a quien Pedro se está refiriendo pueden caer y perderse o el cielo tendrá algunos que dejaron de ser fieles y se unieron al error de los inicuos. Dios sabia que el hombre manipularía Su voluntad, por lo tanto nos dejo declaraciones como estas para refutar las teorías del hombre. Solamente lee 1 Timoteo 4:1-2 y Gálatas 5:4.

Juan 10:28-29 dice, “Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Algunos preguntan; “¿que acaso este versículo no prueba que uno no puede caer de la gracia de Dios?” Las fuerzas del error usaran muchos pasajes para tratar de hacer sentir seguros a mucha gente. Pero lo que el Señor dice en Juan 10:28-29 es verdad; no existe hombre, ni fuerza alguna ni siquiera Satanás mismo, que pueda remover por la fuerza a un hijo de Dios de Su cuidado. Nadie que escuche la voz del Señor y lo siga podrá caer (Mateo 7:24-25). No existe poder que nos pueda remover de la mano de Dios. Pero en los puntos que ya hemos visto de la palabra de Dios, vemos que aquellos que se niegan a escuchar, se niegan a seguir, y voluntariamente persistenen su pecado, caerán. Nadie los arranco de la mano del Señor, ellos solos se fueron.

No existe ninguna duda que una persona que permanece dentro de las condiciones de Dios disfruta de la gracia de Dios, y será salvo eternamente. De la misma manera aquel que decide no continuar en la palabra de Dios caerá de la gracia (favor) de Dios y será eternamente perdido. Recuerden lo que Pedro dijo: “haciendo estas cosas, no caeréis jamás”

Por Jack Critchfield