Iglesia de Cristo

La 14 - San Miguel - El Salvador






¿HAS NACIDO DEL AGUA?




Nicodemo era un eminente en su religión, pero atrasado según Cristo. Por rechazar el nuevo nacimiento, era incircunciso de corazón y de oídos, resistiendo al Espíritu Santo (Hech. 7:51). Jesús se sorprendió tanto de su ignorancia como de su arrogancia: "¿Eres tu maestro de Israel y no sabes esto?" (Jn. 3:1,10).

No había nacido de nuevo, porque había rehusado someterse al bautismo de Juan (Luc. 7:29-30) ,7:29-30), confiando mejor en la circuncisión hecha por los hombres. La ley requiere la circuncisión del corazón (Deut. 10:16) y Juan estaba circuncidando el corazón de Israel por el arrepentimiento y el bautismo (Mat. 3:2). Los que hemos sido bautizados "somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios..."(Fil. 3:3). El bautismo es la nueva circuncisión, cuando por fe uno es sepultado en agua y en este acto recibe vida y perdón de pecados (Col. 2:11-13). Cuando el rebelde Nicodemo rechazó la circuncisión espiritual de Juan, rechazó también la nueva vida. Jesús dijo: "Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle" (Mat. 21:32). No son dos nacimientos sino uno. No habla de nacer de agua y luego nacer de Espíritu sino era el nacimiento agua-espíritu. El dueño de la salvación dijo: "Os es necesario nacer de nuevo" (Juan 3:7).

Los ministros sectarios sorprenden a Cristo despreciando el nuevo nacimiento bíblico. Llaman nacer de nuevo a lo que no aparece en la Biblia, a saber, "Acepta a Jesucristo como tu único Salvador". Sí, creen en nacer de nuevo pero divorciado del agua. Eliminan lo que el Señor dijo que era necesario. Predican el nacer sin agua porque mejor creen en sus libros de teología que en lo que Jesús dijo. Desprestigian el mandato del Señor, llamándolo rito y dilatando lo que los apóstoles hicieron de inmediato. No, muy distinguidos señores, así no es el nuevo nacimiento bíblico.

Sí, se sumergieron, pero no como Pablo que fue sumergido para lavar sus pecados (Hech. 22:16) y como los 3,000 de Pentecostés que fueron surmegidos para ser perdonados (Hech. 2:38). Los del día de Pentecostés fueron salvos, llenos del Espíritu Santo e incorporados en la iglesia del Señor el mismo día. Tan pronto creyeron fueron bautizados. No fueron incorporados en sectas con nombres, doctrinas y gobiernos de origen humano, sino en la iglesia de Dios. Amigo sectario, ¿fuiste bautizado como manda la Biblia? ¿No te gustaría llevar mejor el bautismo bíblico?

El nuevo nacimiento requiere agua. Pablo dijo: "nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el LAVAMIENTO de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo" (Tito 3:5). Somos salvos por agua, así como la familia de Noé (1 Ped. 3:21). Somos bautizados PARA muerte y PARA nueva vida (Rom. 6:4), cosa imposible si uno cree que fue salvo con la profesión de fe.

¡Bautizarse sin Espíritu es nacer muerto! Sin la renovación interna no hay percepción espiritual. Necesitamos una vida soplada por Dios, el Consolador invisible, la morada del huésped santo y poderoso que ruega a Dios por nosotros y crea en nuestra vida rectitud, virtud y sabiduría.

¿Por qué jugar con tu salvación? ¿Porque obedecer el nuevo nacimiento a medias? Un libro de teología no te va a salvar. Jesús todavía dice: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios" (Jn. 3:5).

por Elmer N. Dunlap Rouse